Nuestros niños y el distanciamiento físico y social

Dr. Eduardo Regueira - Médico Pediatra

INTRODUCCION

Desde marzo estamos viviendo una situación histórica a nivel sanitario, una pandemia nunca antes vista en la historia de la medicina moderna, que nos ha llevado a cambiar nuestros hábitos de vida. La sociedad está viviendo una emergencia sanitaria, que puede generar estrés, ansiedad y miedo. Cuando reina la incertidumbre, el miedo es difícil de manejar. Porque no sabemos cuánto va a durar esta historia, porque la preocupación por contagiarnos, nosotros y nuestra familia está latente. Sabemos bien que el distanciamiento físico, es el mejor tratamiento contra este novel coronavirus. Es fundamental cuidar a la salud emocional de nuestras niñas, niños y adolescentes, sin subestimar este momento que nos toca vivir, pero sin estar en constante alarma, que conlleva a más miedo y más angustia, sin poder actuar correctamente.


NIÑAS Y NIÑOS EN AISLAMIENTO

En primer lugar, es fundamental transmitir tranquilidad a nuestras niñas y niños de la forma más sencilla: usando información clara, sencilla, que puedan comprender en base a su edad. Debemos contestar todas y cada una de sus preguntas sin transmitir miedo y controlando nuestras emociones. Hay que dejarles claro una cosa: vamos a volver a la normalidad, esta pandemia va a pasar. Insistir en ese concepto ayuda a mitigar el impacto emocional en ellos.

Debemos escuchar a nuestros niños. Tienen que poner en palabras como están viviendo esta situación para la cual ninguna persona ha sido preparada. Que se sientan escuchados, que expresen sus emociones y pesares, saber si necesitan ayuda.

Es muy sano establecer nuevas rutinas diarias, para generar estabilidad y orden. Armar estas rutinas en equipo, dependiendo su edad y los intereses de cada uno. Diferenciar las rutinas semanales de las que correspondan al fin de semana. Hay que sacar a relucir nuestra creatividad.

Algunos ejemplos prácticos:

  • Despertar a la misma hora, todos los días.
  • Al levantarse, pedirle que se aseé, se vista y desayune como cuando tiene que salir a la escuela.
  • Aprendizaje: siempre en base a las plataformas y dinámicas propuestas por su institución educativa.
  • Actividades en familia: cocinar, ejercicio físico, juegos entre sus integrantes.
  • Uso de tecnología: racionalizar las horas/pantalla, incentivando temas didácticos, fomentar la lectura.
  • Al final del día: realizar actividades tranquilas; pueden conversar, inventar cuentos, hacer una lectura y así prepararlos para dormir a la misma hora cada noche.

Como adultos, debemos tener siempre una mentalidad positiva ante esta situación, logrando que en nuestro hogar prime la calma, el orden y el sentido del humor a flor de piel. Recordar que nuestras niñas y niños nos imitan, por eso, como nos vayamos a manejar en situaciones de estrés, será su espejo al momento de incorporar conductas. Adaptarse a nuevas rutinas toma tiempo, tanto para los niños, como para toda la familia.

Tengamos empatía y mucha paciencia.



NUESTROS ADOLESCENTES

La evolución de esta pandemia causada por el SARS-CoV 2, ha puesto el foco en cuidar a la población más vulnerable a este virus: el mundo adulto-adulto mayor. Entonces esto refuerza la sensación de "no me va a pasar nada" que caracteriza al adolescente. Debemos contrarrestar esa sensación omnipotente de la única manera efectiva: dialogando. Si nos paramos en una actitud imperativa o no dando lugar al intercambio de ideas, el resultado será que no nos escuchen.

Comunicación de manera clara y sin dejar lugar a dudas. En cuanto al cuidado de su salud, como las medidas de higiene para proteger al resto de las personas. Es conveniente dejarles bien en claro que en tiempos de pandemia, las decisiones personales pueden tener repercusión en el colectivo, en la sociedad que viven.
En esta franja etaria es importante también identificar aquellos pensamientos que les puedan generar malestar, escuchar, reconocer sus emociones y cómo afrontan esta situación de distanciamiento físico. En los adolescentes el contacto social debe seguir vivo, ya sea con el uso de redes sociales con sus amigos o personas más cercanas. No debemos descuidar los potenciales riesgos que tiene hoy en día el uso de internet, como lo son las formas de ciber-acoso o ciberbullying

Recomendaciones para nuestros adolescentes:

  • Ser solidarios y ocuparse de otras personas.
  • No tener miedo de expresar sus sentimientos.
  • Mantener una rutina.
  • Bañarse a la misma hora de siempre.
  • Planear la limpieza.
  • Ordenar.
  • Cocinar.
  • Vestirse adecuadamente.
  • No pasar el día en pijama.
  • Ejercicio físico.
  • Mirar películas y series.
  • Escuchar música.
  • Juegos en familia.
  • Seguir rutina de estudios según dinámica de su institución educativa.
  • Acostarse a la misma hora los días de semana

En tiempos de pandemia, debemos fomentar la empatía, la solidaridad, el concepto del bien común, dejando en claro a nuestros adolescentes, que siempre debemos cuidar nuestra salud, respetar las recomendaciones sanitarias y así entonces, cuidar a los más vulnerables.

Dr. Eduardo Regueira
Médico Pediatra



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